sábado, 9 de agosto de 2014

EL DIARIO DE SOPHIE

6 DE FEBRERO DE 1801

-Buenas tardes, lady Sophie-me saluda lord Frederick, cuando entra en el salón-Lamento mucho molestarla. Pasaba por aquí. 
-Le diré a mi prima que ha venido a verla-le digo-Supongo que trae un mensaje de lord Alexander. 
-Puede avisar a lady Titania después. Pero...Lo cierto es que he venido a verla a usted. 
                           Estoy sola en el salón. Mi padre se ha retirado a su despacho. 
                           Está revisando unos documentos. Mi madre ha ido a visitar a una amiga suya. Titania se ha retirado a su habitación. Nanny está con ella. Yo estaba sentada en el sofá. Estaba leyendo un libro. Lo último que esperaba era ver a lord Frederick. ¡En el salón de mi casa! 
                           Lord Frederick se sienta a mi lado en el sofá. Yo me siento muy incómoda. No debería de estar aquí con él. Pienso que no debería de estar a solas con él. 
-Milord...-murmuro. 
-Me gustaría decirle una cosa-ataca lord Frederick-Pero no sé cómo empezar. 
-No hace falta que diga nada. 
                           Debería de ponerme de pie. Debería de ser capaz de irme. 
                          Pero sigo sentada en el sofá. Sigo sentada en el sofá al lado de lord Frederick. Mi corazón late muy deprisa. Y él no hace otra cosa más que mirarme. ¡No quiero que me mire! ¿Por qué tiemblo cuando lord Frederick me mira? ¿Qué es lo que me está pasando? ¡No lo sé! 
-No hago otra cosa más que pensar en usted desde que la conozco, lady Sophie-me confiesa. 
                            Clavo la mirada en él. Pienso que no puede estar hablando en serio. 
-Casi no me conoce-le recuerdo.
-Ya lo conozco-insiste lord Frederick. 
-No sabe nada de mí. 
-Sé cómo es usted. Y no es por nada que haya oído. 
-Espero que no me diga que puede leerme la mente. ¡Eso es imposible! ¿Qué es lo que sabe de mí?
                              Lord Frederick empieza a hablar. Afirma que soy la mujer más maravillosa que jamás he conocido. Que me admira por mi lealtad. 
-Usted quiere mucho a su prima-afirma-Lo veo en su manera de comportarse con ella. Quiere a lady Titania. 
-Es como una hermana para mí-digo con sinceridad-Ha sufrido mucho. No quiero que nadie le haga daño. 
                                De pronto, los labios de lord Frederick se posan sobre mis labios y me besa. Me besa con intensidad en la boca. Casi sin darme cuenta, me sorprendo a mí misma rodeando con mis brazos el cuello de lord Frederick. 
                                 Nos separamos. Titania acaba de entrar en el salón. Yo desearía poder desaparecer. Casi no puedo mirar a nadie. Ni a Titania...Ni a lord Frederick. 
-¡Milord!-exclama Titania-¡Qué sorpresa más agradable! 
-Buenas tardes, lady Titania-la saluda lord Frederick-Vengo a darle un mensaje de mi hermano. No va a poder venir a verla esta tarde. 
-¡Oh!
                               A Titania le duele saber que lord Alexander no acudirá a verla esta tarde. Y yo...¿Qué va a pasar entre lord Frederick y yo a partir de ahora? 

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